Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog

Risa hasta morir por los relojes de moda

Publicado en 6 Agosto 2013 por El relojero in relojes, relojes de moda

Risa hasta morir por los relojes de moda

Un día el señor Porfirio quería sentirse completamente vivo. Le había pasado algo muy parecido a lo que en el comercial televisivo de Colgate había sucedido a un sujeto, había perdido su sonrisa y no únicamente eso, había perdido además de uno de sus relojes, su sonrisa y su risa.

Intentó rescatar su risa de distintas maneras, un día fumó mariguana, pero no le gustó porque después se sintió cansado y pensó en un millón de cosas, a lo que pensó que no lo volvería a hacer, incluso le llamó a su tía Albertina y dijo “tía, no lo volveré a hacer”. La tía le pregunto que si porque lo había hecho y él le respondió quedito para que pusiera más atención de la necesaria, diciendo “necesito volver a reírme como cuando era un niño”.

La tía se quedó asombrada y pensó que un señor de cuarenta y siete años no debería de estar pensando en tales cosas, incluso muy pronto iba a cumplir cuarenta y ocho años. Pero el señor Porfirio ya no usaba relojes de moda, es más, ni siquiera usaba camisas de moda, solamente usaba ropa normal y sencilla con colores grises en su mayoría.

Pero un día, le llamaron desde una tienda de accesorios para caballero, o para caballeros, también para caballos y para las mulas, y le ofrecieron cinco relojes de moda dentro de un paquete que incluía un ataque de risa. Don Porfirio aceptó la venta inmediatamente y al día siguiente fueron unos payasos a entregarle sus accesorios.

El primer accesorio que le dieron era un reloj, luego le dieron los otros cuatro relojes y al final, antes de irse le intentaron levantar el ánimo, así que hicieron un truco en el cual la gracia era tanta que Don Porfirio inmediatamente puso atención. El acto era increíble, el señor que estaba sentado observándolos, o sea, nuestro personaje principal, no podía creerlo.

El acto era muy gracioso, incluía todo tipo de comedia, física, verbal, no verbal (o sea física) y de repente le hicieron una pregunta al señor Porfirio. Le preguntaron “¿qué le dijo el tigre Toño a su novia?” Cuando él respondió no sabía que el chiste le iba a causar tanta gracia que sería el último acontecimiento importante de su vida.

Y así fue, la respuesta no la diré para no ofender a quienes sean susceptibles, pero el señor Don Porfirio rió tanto, que en menos de veinte segundos, incluso tal vez un poquito menos, tenía un dolor en todo su estómago, incluso la espalda le dolía, por no mencionar la garganta que siempre había usado para insultar y regañar a sus empleados.

Duró los siguientes veinte minutos riendo, se reía tanto que los payasos se asustaron y lo llevaron al hospital, pero al señor le dio más risa cuando vio que irían todos juntos en un bocho y que eran más de siete payasos, y además el. Incluso cuando llegaron al hospital se rió con más enjundia. Ya que bajaron todos del bocho y eso se le hacía tan gracioso que no podía más.

Uno de los payasos le dio un golpe en la panza para que dejara de reírse, pero le dio más risa porque sonó muy gracioso, los doctores no podían creerlo. Murió ya que el ataque de risa era tanto, pero en su timba pusieron un timbre y cada vez que uno toca sale agua, y desde abajo se escucha que él se ríe.

Comentar este post